estilo decorativo

Dime como eres… y te diré tu estilo decorativo. Vol. 1

 Antes de lanzaros a la ardua tarea de decorar un espacio, es imprescindible saber que estilo decorativo es el se ajusta a nuestros gustos, bolsillo y personalidad.

Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos visto en la tesitura de tener que decorar nuestra nueva casa, o bien con ganas de modernizar o renovar nuestros interiores.

Buscamos inspiración en internet o en revistas de decoración, tenemos un montón de ideas, guardamos fotos de interiores que nos gustan, y al final no sabemos definir ni que estilo nos gusta, ni como lo vamos a llevar a la práctica.

Aunque normalmente no se usa un solo estilo decorativo, conocer las características y particularidades que tiene de cada uno te ayudará a encontrar los materiales, muebles y objetos que mejor encajan entre sí, y a definir tú propio estilo.

Al fin y al cabo, el espacio en el que vivimos debe ser un reflejo de nuestros gustos, nuestra esencia y nuestra personalidad. El color de las paredes, los cuadros, los libros y objetos decorativos que habitan en nuestra casa son toda una declaración de intenciones y revelan detalles de nuestra manera de ver el mundo.

Así que hemos decidido echarte un cable, y hemos preparado una lista con los estilos decorativos más aclamados en las últimas temporadas, para que puedas diferenciarlos y aplicar en tu casa lo que más te guste de cada uno.

Estilo nórdico

Sin duda es el gran protagonista desde hace ya varias temporadas. Siendo el estilo más demandado e imitado por los aficionados a la decoración.

– Es un estilo decorativo que tiende a simplificar y que busca por encima de todo potenciar la luz, su decoración se basa en espacios con pocos elementos decorativos, suelos de madera claros, y muebles con líneas minimalistas y muy funcionales. 

– Los escandinavos son verdaderos maestros de la madera y de la fabricación de muebles de gran calidad, siendo muy habitual encontrar líneas curvas y orgánicas en muchas de sus piezas, así como acabados naturales.

– Las paletas cromáticas se basan en colores suaves, como el blanco, gris y los tonos beige y materiales naturales como maderas y fibras.

                     

Estilo Ecléctico

La decoración ecléctica es la más arriesgada y a la vez la más personal ya que es muy complicada de imitar. Es un tipo de decoración que hace las delicias de artistas, bohemios y personalidades creativas. (Y también hay un poco excéntricas, todo sea dicho)

Se da por hecho que en la decoración ecléctica la única regla es que no hay reglas y que todo vale por qué no hay nada escrito… Pero resulta que si se ha escrito sobre el tema, y mucho.

La decoración ecléctica consiste en combinar y mezclar estilos diferentes sin que el resultado final sea ridículo, desconcertante o un popurrí de cosas sin sentido.

– En primer lugar es recomendable no mezclar más de tres estilos en un mismo espacio. Cuantos más incluyamos, más difícil será que el resultado final sea coherente.

– Hay que procurar que los elementos principales del espacio sean de colores neutros, la cama, el sofá o la mesa principal, para que sea más fácil jugar con los elementos decorativos.

– Elige elementos decorativos con historia. Una escultura tribal, un adorno antiguo…  Aportan mucha personalidad y le dan un toque muy personal a nuestra casa.

– Mantén las paredes blancas, o una como máximo por estancia empapelada o pintada de un color llamativo para no saturar demasiado el espacio.

– Por ultimo lo más importante, hay que buscar un mueble, un cuadro que te guste, o un elemento decorativo destacado y convertirlo en la pieza central de la estancia. Los complementos deben completar el espacio, no competir con la pieza principal.

Estilo clásico

El estilo clásico no es un estilo decorativo antiguo. Se ha ido renovando con los años hasta convertirse en un referente para muchos interioristas y diseñadores de interiores. El diseñador Lorenzo Castillo, por ejemplo, es todo un maestro del estilo clásico renovado.

Las personas a las que les gusta este estilo saben perfectamente lo que quieren, son muy exigentes y en el 90% de los casos entienden de muebles y antigüedades.

– El estilo clásico se basa en un juego de equilibrio, composición, y distribución del espacio.

– La simetría a la hora de colocar muebles y complementos es una de las características más significativas a la hora de definir este estilo.

– Los textiles son de gran importancia, y deben ser de gran calidad, inclinándonos hacia terciopelos, sedas, estampados de damasco y pasamanería.

– Los muebles también son un elemento importante, se suelen incluir antigüedades, piezas raras de anticuario… También tienen un gran protagonismo los muebles auxiliares.

A las paredes y a los suelos se les presta especial atención, vistiéndolos con frisos, escayolas, molduras, arcos, papel pintado, suelos en damero y baldosas hidráulicas.

Los complementos decorativos más utilizados son piezas de anticuario, porcelanas, candelabros, obras de arte con marcos labrados y esculturas clásicas.

Como ya habrás percibido, no es un estilo decorativo apto para cualquier bolsillo.

 Estilo Mid-Century

Nacido a mediados del siglo XX, es probablemente uno de los estilos decorativos con las características más definidas. ( Y uno de mis favoritos )

– Muebles finos y ligeros; líneas sencillas que transmiten una elegancia sutil. Bajan en altura, sus patas son más cortas y con cierta inclinación oblicua.

– Hegemonía de la madera: uno de sus materiales estrella. Presente sobre todo en el mobiliario, es habitual que se respete su acabado original.

– Si la madera está muy presente en el mobiliario, el metal se impone en las lámparas, ya sea en acabado dorado, cobrizo o incluso negro. Y lo mismo ocurre con las sillas.

– Colores del Mid Century: es frecuente recurrir a una paleta cromática que se denomina tono sobre tono. Quiere decir que tanto en las paredes como en el suelo y en las piezas de mobiliario de mayor volumen se usan los mismos colores neutros (blanco, marrón, beis o gris). Y solo en los complementos se rompe la regla. Ahí sí es posible ver colores llamativos como el amarillo, naranja, azul o verde botella.

Piezas icónicas: Ahora clásicos del diseño, que en su momento fueron creaciones de vanguardia.

– Formas geométricas y maxi estampados: sin término medio, el Mid Century recurre a dibujos en gran formato para los estampados. Sobre todo en papeles pintados. Llamativos y exagerados. Mientras se trate de figuras geométricas, aunque sean en una escala menor, encajan. Y es que los motivos geométricos están presentes en tapicerías, láminas y cuadros. Así que no verás flores, ni animales, ni motivos vegetales… solo círculos, líneas, triángulos o hexágonos. 

Estilo Boho

Los colores vivos, las plantas, y un bien entendido exceso son la clave de este estilo decorativo.

Es el estilo más opuesto al nórdico, y es que en cualquier casa boho la característica principal es la sobrecarga y la mezcla. Se combinan distintos estampados, texturas, materiales y colores. Funcionan especialmente bien los amarillos, mostazas, verdes y azules, aunque, evidentemente, no puede faltar el blanco cubriendo las paredes en casi el 100% de los casos.

– Los muebles suelen ser de líneas sencillas, casi siempre de madera o ratán. También se suelen combinar muebles pintados, y diferentes piezas vintage o traídas de viajes exóticos, sin olvidar que el tuneo, el reciclaje y las capas desgastadas de pintura son los pilares de este estilo.

– Así todo el protagonismo recae en los cojines, las mantas y las alfombras. Como complementos se suelen incluir piezas de cerámica y mimbre colocadas en muebles o, incluso, colgadas de la pared.

– La característica más destacada de este estilo es la importancia de los tejidos. Terciopelos, sedas, lino, brocados, crochet…

– Las alfombras, las mantas, los cojines y las texturas diferentes son parte fundamental de la decoración.

Pero no queda ahí la cosa: además de mezclar colores intensos y jugosos, el estilo boho combina libremente cualquier estampado, sin tener en cuenta si son mezclas armoniosas o no. Lo importante es que transmita ese espíritu hippie tan de los setenta.

– Los estampados étnicos son los más característicos dentro del boho, pero también forman parte las rayas o los zigzag, como hemos dicho se trata de un estilo libre donde todo tiene su parte.

– Llena sin miedo los espacios con alfombras de diferentes diseños, patrones y procedencias. Puedes incluso superponer unas sobre otras, serán el colchón perfecto para apoyar todos esos cojines de los que hablábamos y ofrecer un confort máximo.

– Color y más color: aquí tienes vía libre para cualquier incluir cualquier que te apetezca, intentando buscar siempre contraste y colores muy saturados. Puedes usar tonos cálidos (rosas, fucsias, rojos, amarillos…) y mezclarlos con turquesas, azules y verdes.

– Las plantas también están muy presentes en todos los rincones y espacios que siguen una línea boho. A mí particularmente, me encanta incluirlas: grandes y pequeñas, en mucha cantidad y en cualquier parte: taburetes, mesas, estanterías y como no el suelo. Sin plantas no hay boho.

Si además jugamos con las alturas y diferentes zonas de la habitación para conseguir que las plantas y flores llamen la atención por encima del resto de elementos, ¡quedará una habitación preciosa!

       

        

 

Ahora que ya eres consciente de la importancia que tiene no dejar la elección del estilo decorativo de nuestra casa al azar, no te puedes perder la segunda parte del post, donde seguiremos profundizando en las características y particularidades de los diferentes estilos decorativos.

 

 

 

 

 

Beatriz Fernández Portinari

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